sábado, 18 de agosto de 2012




Salsa de tomate casera

 
Mi abuelo ha traido del huerto una considerable cantidad de tomates, así que aprovechando, en casa hemos preparado una rica salsa de tomate. Reconzco que yo soy una fanática de esta salsa, la uso para todo.... incluso para desayunar!

Como podéis ver, estos tomates no son ni redondos, ni bonitos ni tersos pero puedo asegurar que son una delicia. Nada que ver con esos tomates de supermercado que son preciosos, como de exposición, pero que luego no saben a nada :]


Este vídeo que los chicos que Muchachada  hiciero para Veterinarios sin fronteras lo refleja a las mil maravillas...

 
  
Solanum lycopersicum  es una fruta (si, si, ¡Una fruta!) con muy poco aporte calórico pero muy nutritiva. Su componente fundamental es el agua (cerca del 95% de su contenido) y los glúcidos son su principal macronutriente. Además es una fuente de fibra. 

Es rico en minerales como el fósforo y el potasio. 

En cuento a las vitaminas, destacan la vitamina C, E, provitamina A y vitaminas del grupo B (B1, niacina o B3)  y los carotenos. Todas estas sustancias ejercen un papel antioxioxidante en el organismo. El licopeno -pigmento natural del tomate- es un caroteno que contribuye en gran medida al efecto protector sobre el efecto negativo de los radicales libres y el estrés oxidativo.

Ingredientes:

Por cada kg de tomates 
  •  1 cebolla 
  •  2 dientes de ajo
  •  1 cuchara de sal
  •  1 cuchara de azucar (Si se necesita corregir la acidez)
  •  3 cucharadas de aceite de oliva virgen.

 Preparación: 

Comenzamos laminando los dientes de ajo y picando finamente la cebolla. En una cazuela dejamos que se doren los ajos con el aceite de oliva. Cuando estén listos, se añade la cebolla y se deja pochar. 
Mientras tanto, troceamos los tomates. Como para esta salsa no les quito la piel, previamente tienen que ser lavados a conciencia.  Una vez que la cebolla está en su punto añadimos los tomates y lo dejamos cocinar a fuego lento una media hora. Añadimos algo de azúcar para corregir la acidez y rectificamos de sal.
Cuando esté el tomate cocinado seretira la cazuela del fuego y... dos opciones:

a) Se pasa por el pasapuré (más recomendable) 
b) Usar la batidora. 

Con la batidora entra aire en la salsa de manera que cambia el color. Queda más anaranjada. El sabor sigue siendo bueno, aunque el aspecto de la salsa no acompaña.

A continuación se envasa la salsa en tarros herméticos de cristal y ¡ya se puede guardar! En el frigorífico dura en torno a 3-4 días (¡¡Si es que no se acaba antes!!) pero puede congelarse ya que aguanta varios meses.




 

2 comentarios:

  1. Huyo de los tomates bonitos, brillantes y todos iguales. Son de plástico y no saben a nada. No hay nada como los recién cogidos de la planta ¿verdad? Ni como la salsa de tomate hecha en casa. Besos.

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  2. Cierto es que yo no he probado tomates tan ricos como esto. Yo también hago muchas salsas de tomate y pisto con ellos para acompañar cualquier cosa

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